Una de las cosas que más se dicen de Escorpio es que es misterioso. Algo de verdad hay, pero yo lo llamaría más bien ser selectivo. Contar todo lo que piensa, abrirle su vida a alguien que acaba de conocer o poner encima de la mesa cada cosa que siente no va demasiado con él. Si de verdad te ha dejado entrar en su vida, conocerás a un Escorpio. Si todavía está simplemente viendo quién eres, puede que conozcas a otro bastante distinto.
Precisamente por eso, las características de Escorpio no siempre se entienden a primera vista. Que esté callado no significa que no esté pensando en nada. Más bien al contrario. Puede que ya haya notado bastante más que tú. Un pequeño cambio en el tono de voz de alguien, ese detalle que se ha saltado mientras contaba algo, el ambiente de una habitación que de repente cambia.
Escorpio recoge esas cosas.
Puede que no diga nada en ese momento, pero se las guarda en algún rincón de la cabeza.
En astrología, Escorpio es un signo fijo de agua. Su regente tradicional es Marte y, en la astrología moderna, se asocia también con Plutón. Sus emociones son intensas, pero no siempre salen rápidamente en forma de cuidado como en Cáncer o de comprensión como en Piscis.
Escorpio primero quiere confiar.
Y muchas veces ahí está todo el asunto.
Con Escorpio, la cosa va mucho de confianza
Cuando un Escorpio confía en ti, normalmente se nota. Habla con más libertad cuando está contigo, deja de esforzarse tanto por esconder sus puntos vulnerables y empieza a acercarte a partes más privadas de su vida.
Porque para él la intimidad no consiste simplemente en pasar muchas horas con alguien.
Poder bajar la guardia a su lado tiene mucho más valor.
Cuando esa confianza se rompe, la cosa cambia. Una disculpa no siempre consigue colocar todo inmediatamente donde estaba antes. Puede decirte “vale, ya está”, pero que de verdad esté superado quizá tarde algo más.
Escorpio puede perdonar.
Olvidar por completo lo que ocurrió ya es otra historia.
Hay algunas cosas que pesan especialmente en su mundo.
- Que una promesa se cumpla.
- Que algo contado en privado siga siendo privado.
- Saber quién estuvo ahí cuando llegaron los momentos difíciles.
- Que lo que alguien dice coincida con lo que hace.
- Tener claro si la otra persona está siendo sincera.
Precisamente por darle tanta importancia a estas cosas, a veces puede volverse demasiado desconfiado. Incluso cuando no ocurre nada, puede empezar a buscar dónde está el problema.
Su intuición puede ser muy buena, sí.
Pero también hay días en los que intuición y paranoia empiezan a parecerse demasiado.
Una de las cosas que Escorpio puede hacer por sí mismo es recordar que sentir algo con mucha fuerza no convierte automáticamente ese sentimiento en un hecho demostrado.
Cuando quiere, no suele querer a medias
Explicar la vida amorosa de Escorpio únicamente con la palabra “pasión” se ha quedado ya un poco corto.
Sí, Escorpio en el amor puede vivir las cosas con intensidad. Pero lo que realmente le atrae es sentir que entre dos personas existe un vínculo especial de verdad.
Una conexión superficial puede no mantener su interés durante demasiado tiempo. Le interesa saber qué piensa la otra persona, por qué se comporta así, qué hay detrás de ciertas reacciones y qué cosas quizá no está contando.
Puede pasar horas hablando de cualquier tontería, claro.
Pero con la persona que quiere, tarde o temprano busca que la conversación llegue un poco más lejos.
Tampoco todos los Escorpio muestran interés de la misma manera. Uno puede escribirte constantemente y otro ser muchísimo más controlado. Pero cuando alguien le importa de verdad, empieza a fijarse en los detalles de su vida.
Nota cuándo tienes peor ánimo. Recuerda algo que le contaste. Puede volverse bastante protector contigo.
Y sí, también pueden aparecer los celos.
Sobre todo si se siente inseguro o piensa que la otra persona está escondiendo algo.
Ahí sale ese famoso lado interrogador de Escorpio.
A veces solo quiere una respuesta clara.
Otras veces recibe exactamente esa respuesta y su cabeza decide darle una vuelta más al tema.
Por si acaso.
Parecer fuerte no siempre es fácil
Escorpio puede ser sorprendentemente resistente cuando las cosas se ponen difíciles. Puedes verlo atravesar en silencio algo que haría pensar a otros “yo no habría podido con eso” y después continuar con su vida.
Eso no significa que no le haya afectado.
Hay personas que, cuando están mal, necesitan contarlo inmediatamente. Escorpio a veces hace justo lo contrario. Se mete un poco hacia dentro y primero intenta entender por su cuenta qué está sintiendo.
Y justo ahí también pueden aparecer algunas de las partes que más le complican la vida.
- Mantener un resentimiento durante más tiempo del necesario.
- Intentar tenerlo todo bajo control.
- Montarse escenarios enteros en la cabeza cuando sospecha de algo.
- No mostrar que necesita ayuda aunque realmente la necesite.
- Enfriarse por completo y poner distancia cuando está enfadado con alguien.
La dureza de Escorpio muchas veces es simplemente el muro que ha construido alrededor de sus partes más sensibles.
Por eso, cuando dice “me da igual”, en ocasiones le da bastante menos igual de lo que quiere reconocer.
En el trabajo aparece un lado parecido. Si un objetivo le interesa de verdad, no suele rendirse con facilidad. Investiga, profundiza y puede descubrir conexiones que otras personas no ven a primera vista.
Ahora, esperar que se entusiasme con algo que considera absurdo simplemente porque todo el mundo lo está haciendo quizá sea pedir demasiado.
La mujer Escorpio y el hombre Escorpio no caben en un solo molde
De la mujer Escorpio se suele decir que es fuerte, atractiva y misteriosa. Pero su verdadera fortaleza no consiste en tratar con dureza a todo el mundo. Está más bien en querer decidir ella misma quién puede acercarse y hasta dónde.
Cuando quiere a alguien puede ser muy cálida.
Pero su confianza no se consigue a la fuerza.
El hombre Escorpio tampoco suele poner todas sus cartas sobre la mesa nada más conocer a alguien. Puede parecer distante, no porque no sienta, sino porque no enseña lo que siente a cualquiera.
Cuando crea un vínculo de verdad, la lealtad y la sinceridad pasan a tener mucho peso dentro de la relación.
Por supuesto, no se puede explicar a una persona entera únicamente por su signo solar. Incluso dos Escorpio nacidos el mismo día pueden comportarse de formas muy distintas según la Luna, el ascendente, Venus, Marte y el resto de su carta natal.
Cuando se habla de Escorpio es muy fácil acabar siempre en las mismas palabras: oscuridad, misterio, celos.
A mí me parece un poco injusto.
Porque también tiene un lado muy bonito.
Puede que no conecte profundamente con cualquiera, pero cuando alguien de verdad le importa tampoco suele descartarlo a la primera.
Quizá prefiera tener a su lado unas pocas personas en las que confía de verdad antes que conocer superficialmente a cien.
Y puede que eso explique a Escorpio mejor que todo ese misterio.
No abre la puerta a cualquiera.
Pero cuando te la abre, tampoco suele tener muchas ganas de volver a dejarte fuera.
